El derechoes el conjunto de normas que regulan la vida del hombre en sociedad, y éste debe mantenerse a la par de los sucesos que transforman nuestro país. las leyes son una de las herramientas menos utilizadas para atacar el virus del SIDA, y quizá no han sido empleadas con la importancia que podrían tener o no se les ha dado el alcance necesario para que realmente marquen la diferencia entre leyes oportunas que salvaguarden los derechos humanos, leyes ineficaces o peor aún leyes inexistentes sobre el tema.
Las normas juridicas pueden influir directamente mediante disposiciones sobre la materia, algunos paises lo han hecho condenando a los enfermos del virus o a los homosexuales, censurando información sobre sexo seguro, o permitiendo las pruebas de detección de VIH sin previo consentimiento del usuario; estas normas que discriminan a los enfermos, los alejan de sus comunidades e impiden que compartan sus experiencias son llamadas leyes negativas. por otro lado las leyes positivas son aquellas que protegen los derechos humanos como la privacidad, la protección ante cateos o detenciones, la no discriminación, la confidencialidad y la difusión de información sobre el tema. Ejemplo de leyes positivas en nuestro país se encuentran la Ley Federal para Prevenir y Eliminar la Discriminación de 11 de junio de 2003, o la Norma Oficial Mexicana NOM-010-SSA2-1993 para la prevención y control de la infección por Virus de la Inmunodeficiencia Humana, que en junio de 2001 estableció las medidas generales que la Secretaria de Salud y las entidades federativas debían de tomar respecto a esta epidemia. Esta norma es técnicamente equivalente a diversas legislaciones internacionales en su mayoría señaladas por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Como la mayoría de los problemas, la propagación de la epidemia del VIH y SIDA esta intimamente relacionada con factores sociales, económicos y culturales. A casi treinta años de si aparición y a pesar de los avances médicos y tecnológicos no existe una cura absoluta para esta enfermedad, y solamente la prevención puede ser considerada como la medida más efectiva.
Desgraciadamente no todos tenemos acceso a la informacióin oportuna, los medios masivos de comunicación o servicios médicos de exelente calidad que proporcionen medidas adecuadas. La brecha entre ricos y pobres es cada vez más amplia, y uno de los sectores que últimamente se ha visto fuertemente afectado son las mujeres, más aún, las mujeres pobres.
La cultura mexicana del machismo y la mujer débil que poco a poco ha sido combatida en nuestro país, aun deja algunas pautas marcadas que no se han logrado erradicar completamente, el hecho de que las mujeres tengan menor acceso a la educación, a tomar sus decisiones con plena libertad sobre todo con su pareja ya sea exijiendo protección al momento de tener relaciones sexuales o fidelidad, la dependencia económica y los empleos menus remunerados, son algunas de las costumbres más comunes y con mayor impacto a exponerse al virus.
Condiciones jurídicas inferiores para las mujeres hacen más propicia la epidemia en este sector poblacional, crear disposiciones legales que tambien favorezcan a las mujeres en cuanto al derecho a la propiedad y el trabajo; o señalen hipotesis adecuadas del tráfico y abuso de drogas, la violación, el acoso sexual, el sexo obligado, los derechos reproductivos y el matrimonio ayudarán significativamente.
Así de manera indirecta la legislación puede combatir mediante disposiciones que hagan equitativas las oportunidades de desarrollo y progreso para todas las personas. Ejemplo de leyes indirectas son el artículo 1º que prohibe todo tipo de discriminación y el artículo 4º que establece la igualdad jurídica del varón y la mujer, ambos contenidos en nuestra Carta Magna, o bien la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia.
Como todo, la llave maestra se encuentra en la educación. Sabremos protegernos e interactuar e interactuar de manera armónica unos con otros solo si estamos informados y abiertos a comprender que por el solo hecho de ser personas tenemos el mismo derecho a vivir con dignidad.
Sandra Daniela Saldaña Brambila
Estudiante de 5to Semestre
Unidad Académica de Derecho UAN
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